¿El Alfonsetti, el cine más antiguo de España? Sí, pero entre comillas
El director del Museo das Mariñas, Ángel Arcay, avisa de que el título hay que decirlo «con mucho cuidado». BetanzosHoxe ha comparado las fechas del teatro, que proyecta cine desde 1897, con las de sus rivales de España y de Europa: la fecha aguanta, el «sin interrupción» y el «de Europa», no.
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En el Museo das Mariñas hay una puerta lateral que lleva directamente al Teatro Alfonsetti. «Tenemos una entrada secreta por este lateral», explicaba el director del museo, Ángel Arcay, durante la visita que BetanzosHoxe hizo el pasado 29 de septiembre al antiguo convento de Santo Domingo. En ese corredor el museo ha empezado a exponer los proyectores y las bobinas que el cine tenía almacenados, para que quien venga a ver una película pueda dar antes un paseo y conocer un poco la historia del sitio.
Y entre el corredor y la sala salió la frase que acompaña al Alfonsetti desde hace años: el cine en funcionamiento más antiguo de España. Arcay la pronunció con cautela. «Se dice siempre con mucho cuidado», advirtió. «Yo lo pondría así entre aspas, comillas. Pero bueno, sí que es de los más antiguos».
BetanzosHoxe ha querido saber cuánto hay de cierto dentro de esas comillas, y ha comparado las fechas del Alfonsetti con las de los cines de España y de Europa que reclaman títulos parecidos. La conclusión, por adelantado: la fecha de 1897 aguanta la comparación en España, el «sin interrupción» y el «de Europa», no.
Primero fue un teatro
El Alfonsetti no nació como cine porque, cuando abrió, el cine todavía no existía. Lleva el nombre de Mariano Alfonsetti García, un militar nacido en Alicante en 1851 que había combatido en Cuba y que llegó destinado a Betanzos el 1 de abril de 1882, con su mujer, Yrene Adam, y la hija de ambos, Celia. Aficionado al teatro, montó una sección de declamación —un grupo de aficionados que representaba teatro— con jóvenes de la ciudad y le pidió al Concello un local.
Según contó Arcay, el Concello le respondió que no había dinero para un teatro, pero le cedió una estancia del antiguo convento —desamortizado en el siglo XIX—, donde se guardaban las piedras con las que se arreglaban las calles. Alfonsetti la fue acondicionando con lo que recaudaba en las funciones que hacía por el pueblo. El teatro se inauguró el 12 de noviembre de 1882, según la investigación que Marta González Rodríguez publicó en tres entregas en el Anuario Brigantino. El fundador estuvo poco tiempo: dejó Betanzos en 1884 y murió en 1893. Quedaron el teatro y el nombre.
Junio de 1897
El cinematógrafo de los hermanos Lumière se presentó en París en diciembre de 1895 y llegó a España el 14 de mayo de 1896, en un hotel de la Carrera de San Jerónimo, en Madrid. Galicia vio su primera proyección el 2 de septiembre de ese año, en el Circo Coruñés, con un aparato del británico Robert William Paul. Betanzos no tardó mucho más: el dossier «Betanzos y el cine» de la Semana Internacional de Cine sitúa la primera proyección de la ciudad en junio de 1897, recogida en la prensa local de la época, y la localiza en el Alfonsetti, que ya llevaba la familia Pita.
Desde ahí el cine fue ganando sitio en la programación. En marzo de 1901 el periódico El Progreso contaba que una sesión con un «cinematógrafo Lumière» había tenido que suspenderse porque la corriente eléctrica no daba para el aparato. Años después, Claudino Pita Pandelo —el mismo del Globo de San Roque— compró un cinematógrafo propio, «de los más perfectos» según la prensa. Y en 1913 se anunciaba la reapertura del teatro tras un año cerrado por obras de seguridad, entre ellas una cabina de ladrillo con depósito de agua para las proyecciones, porque alguna vez habían ardido las cintas de celuloide.
Arcay añade otra pieza: a principios del siglo XX se le encargó una reforma a Pedro Mariño, el arquitecto del palacio municipal de María Pita, en A Coruña, que dejó un suelo móvil. En la última rehabilitación, contó, aparecieron los huecos de unas máquinas hidráulicas: para una proyección o una función, el suelo quedaba inclinado y la acústica era mejor, para un baile o un mitin, se bajaba hasta dejarlo horizontal. Y de la época en que el edificio compartió espacio con la Guardia Civil, desde los años cuarenta o cincuenta hasta 1983, más o menos, queda otra: el sargento tenía la habitación encima de la sala y, cuando estaba enfermo o quería descansar, prohibía las actividades.

Los rivales
En España no hemos encontrado otra sala en activo que documente proyecciones anteriores a 1897. Las que suelen disputar el título llegaron después:
- Can Salom (Sala Mozart), en Calella. Abrió en 1904, es municipal y sigue proyectando. En 2020 la Acadèmia del Cinema Català la distinguió junto con otras salas centenarias de Cataluña.
- Cinema Imperial, en Sabadell. Inaugurado el 23 de septiembre de 1911 y citado durante años como el cine más antiguo de España. Cerró en 1989.
- Cine Cervantes, en Torrent. Autorizado en septiembre de 1911, con sesiones regulares desde la primavera de 1912. Un estudio del investigador Jorge Sánchez Antúnez, divulgado en febrero de 2026, cruzó el inventario estatal de 2022, con unos 2.700 locales donde se proyectó cine, y concluyó que es el edificio construido como cine más antiguo de España que sigue en pie. Ese mismo estudio descarta el Imperial porque el edificio original fue derribado y reconstruido. Pero el Cervantes ya no proyecta: en 1969 se convirtió en discoteca, y en 2020 lo compró el Ayuntamiento de Torrent.
- Cine Doré, en Madrid. Abrió en diciembre de 1912 (la fachada actual es de 1923), cerró en 1963 y reabrió en 1989 como sede de la Filmoteca Española.
Fuera de España, la competencia es más dura, y lo curioso es que se juega en el mismo año. El Mestni kino de Ptuj, en Eslovenia, hizo su primera sesión comercial el 3 de marzo de 1897 y presume de ser la sala en activo más antigua del mundo. El State Theatre de Washington, en el estado norteamericano de Iowa, un teatro de ópera de 1893, proyectó su primera película el 14 de mayo de 1897, en 2016 Guinness lo certificó como el cine en funcionamiento continuo más antiguo del mundo. Y el Eden Théâtre de La Ciotat, en Francia, donde los Lumière proyectaron en 1895, tiene el récord Guinness de cine «construido para cine» más antiguo en funcionamiento, contado desde su primera sesión de pago, el 21 de marzo de 1899. Antes, ese récord lo tuvieron el Pionier de Szczecin (Polonia) y el Korsør Biograf Teater (Dinamarca), de 1907 y 1908.
El Alfonsetti llegó tres meses después que Ptuj y semanas después que Iowa. Por las fechas, el «e incluso de Europa» que a veces se le añade no se sostiene.

El problema de los huecos
La otra mitad de la frase, «en funcionamiento», también tiene letra pequeña. El Alfonsetti no ha proyectado sin interrupción desde 1897. Estuvo cerrado por obras desde el 22 de diciembre de 1899 hasta finales de 1900, volvió a cerrar un año hacia 1913, y en el siglo XX pasó temporadas sin actividad. Arcay lo explica así: el Concello lo arrendaba a particulares, había disputas de vez en cuando y el cine se quedaba cerrado una temporada, hasta que volvía a abrir.
El último hueco fue el más largo. Cuando cerró el Capitol, el otro cine de la ciudad, abierto en 1942, el Alfonsetti se quedó solo y cada vez más deteriorado, hasta que también cerró. Las fuentes consultadas no dan la fecha exacta de ese cierre. La recuperación del local se negoció desde 2005 con la familia Pita, arrendataria durante unos ochenta años, a la que el Concello indemnizó con 143.000 euros. A finales de 2009, pocos días antes de empezar la rehabilitación, un incendio quemó parte de las butacas. Las obras, de 400.000 euros financiados por la Diputación, terminaron con la reapertura a finales de 2011, coincidiendo con Santa Cecilia, con 174 butacas rojas.
Eso pesa si el título se toma al pie de la letra. Pero conviene ver cómo lo miden los demás: el State Theatre de Iowa estuvo cinco meses cerrado entre 2010 y 2011 por un incendio en la cabina de proyección, y Guinness sigue llamándolo «continuo», el Eden de La Ciotat pasó dieciocho años cerrado, de 1995 a 2013. En los récords, como en las comillas de Arcay, todo depende de la letra pequeña.

Qué se puede decir, entonces
Con las fuentes en la mano, estas son las conclusiones:
- «El cine más antiguo de España en funcionamiento» es defendible si se entiende como la sala española en activo con la primera proyección documentada más antigua. No hemos encontrado ninguna que mejore junio de 1897. Puede haberla: hay teatros del siglo XIX que proyectan cine de vez en cuando, y sus primeras sesiones no siempre están documentadas.
- «Sin interrupción», no: el Alfonsetti ha tenido al menos tres cierres, el último de varios años.
- «Construido como cine», tampoco: es un teatro de 1882 en un antiguo convento. Ese título, en España, es del Cervantes de Torrent, que ya no proyecta.
- «De Europa», menos todavía: Ptuj se adelanta tres meses, y La Ciotat tiene a los Lumière y el récord Guinness.

Las comillas de Ángel Arcay, por lo tanto, están bien puestas. Y no le restan nada a una sala que lleva más de 140 años abierta, con proyecciones desde el siglo XIX, y que hoy es municipal y gratuita: este octubre, sin ir más lejos, proyecta tres finalistas de los Premios Mestre Mateo. Quien llegue con tiempo puede entrar por el museo y ver en el corredor los aparatos con los que se hizo cine en Betanzos durante décadas.

Fuentes: visita al Museo das Mariñas y conversación con Ángel Arcay (29-09-2026), Marta González Rodríguez, «El Teatro Alfonsetti de Betanzos», primer, segundo y tercer acto, Anuario Brigantino 34, 36 y 37, dossier «Betanzos y el cine», Guinness World Records, Valencia Plaza, El Ideal Gallego, Infobae, BCN Scenes, Wikipedia (Ptuj, State Theatre, Eden, Doré).
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