La Angustia despide el mes mariano en Betanzos con sus dos imágenes y la memoria de las cigarreras
La romería de la Angustia cierra el ciclo mariano que abrió Os Remedios el 8 de septiembre. Las imágenes de Nuestra Señora de la Angustia y San Miguel recorren los caminos alrededor del santuario, en una cita que mantiene sus rituales y la devoción de las cigarreras coruñesas.
La ciudad de Betanzos despide su mes mariano con la Romería de la Angustia, que cierra el círculo abierto el día 8 de septiembre con Os Remedios. La cita, aunque no alcanza las cifras de asistencia de otras épocas, sigue siendo ineludible para muchos vecinos de Betanzos y de otros municipios de la comarca y del área de A Coruña. Lo que no ha cambiado son los rituales, las velas, la devoción y las dos imágenes que, un año más, salieron a la calle para recorrer los caminos alrededor del santuario: Nuestra Señora de la Angustia y San Miguel.
Así sucedía ya en 1931, cuando El Ideal Gallego, en su crónica del día siguiente, señalaba que la comitiva "chegaría hasta a ‘cueva de la aparición’, o sitio onde supostamente apareceu soterrada a imaxe pétrea da virxe e que pode situarse nunha das marxes da actual N-VI". Así lo recoge Diego Fernández en su investigación 'A romaría da Angustia segundo o seu reflexo na prensa', publicada en el número 46 del Anuario Brigantino.
En el artículo de Fernández también se hace referencia a una cuestión que durante muchos años supuso un notable incremento de visitantes en la Angustia: la veneración de las cigarreras de la Fábrica de Tabacos de A Coruña, que se desplazaban por centenares hasta Betanzos. En alguna ocasión, más de 600 y 400 acompañantes, y casi siempre viajaban en tren hasta Betanzos-Norte.
A comienzos de los años 80 no era tan extraño encontrarlas en las celebraciones de la Angustia, aunque fuese a título individual. Su asistencia servía para mantener viva la memoria de las interminables caravanas de empleadas que, décadas antes, acudían desde A Coruña. No se sabe desde cuándo, aunque se habla de un conflicto en las instalaciones de A Palloza que las llevaría a encomendarse a la Angustia. Una costumbre consolidada en los años 20 del siglo XX.
Así, en 1924, El Ideal Gallego, en su edición del 14 de septiembre, anunciaba la novena y la celebración de la Angustia y destacaba la numerosa concurrencia de las cigarreras en Betanzos. También en 1925, según la recopilación de artículos realizada por Diego Fernández, este diario vuelve a mencionar, en dos noticias, esta circunstancia, e incluso recoge una crónica minuciosa con nombres y apellidos de algunas de aquellas romeras, refiriéndose también a la que consideran iniciadora de la tradición: Dolores Juncal.
En cualquier caso, la explicación sobre el origen de esta devoción también la recoge El Ideal Gallego el 8 de septiembre de 1929. El texto trata de la Virgen de la Consolación, patrona de las empleadas de la tabacalera coruñesa, pero también explica el vínculo con la Angustia. Según el artículo, el origen estaría relacionado con las divisiones surgidas a raíz del Pacto Federal celebrado en A Coruña el 18 de julio de 1869. Unas diferencias que terminarían trasladándose también al ámbito religioso y, como resultado, a Betanzos.
En 1931, otra crónica de El Ideal Gallego documenta nuevamente el desplazamiento de una delegación coruñesa y que, a su llegada a O Norte, la recibió la Banda de Música de Betanzos.
El Santuario de la Angustia como mirador de la ciudad no tiene comparación, pero dicen que su construcción no está terminada, pues la media naranja del cimborrio y el coro siguen pendientes y la torre de la derecha nunca llegó a levantarse. Para quien lo ve por primera vez, da la sensación de inconclusión, aunque es una cuestión nunca confirmada con documentos. Lo que sí acreditan es que se levantó sobre unos terrenos cedidos por el Condado de Taboada.
La edificación se realizó con donativos ciudadanos que, bien entrado el siglo XIX, se agotaban dando por terminada la obra. La ausencia de capital se apunta como la explicación más extendida, aunque no se sabe si es la real porque no existen 'papeles' ni planos de la Angustia. Lo que sí existen son indicios: las mismas escaleras que suben a la torre de la izquierda, terminada, se encuentran también en la de la derecha, inacabada, lo que indica que estas habían de ser el acceso a un campanario que nunca existió. En cualquier caso, pese a estar 'cojo', el Santuario de la Angustia es uno de los ejemplos del barroco gallego, digno de ser estudiado y protegido.
Elaborado a partir de la información publicada por elidealgallego.com.
Fuente: elidealgallego.com
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