«Tuvieron suerte: pudo haber pasado una desgracia muy grande»: una vecina cuenta cómo vivió la persecución de la avenida García Naveira
Nicole, dueña de una floristería en el centro de Betanzos, estaba al teléfono con su hija cuando el coche perseguido quedó encajado en la acera. Este viernes por la mañana, un camión grúa del Concello trabajaba para enderezar la farola dañada en el impacto.
La persecución policial que el jueves por la noche terminó con tres personas detenidas en la avenida de Jesús García Naveira tuvo testigos a pocos metros. Una de ellas fue Nicole, dueña de una floristería en el centro de Betanzos. Pasadas las nueve de la noche estaba, cuenta, «justo donde empezó todo»: en la cafetería Segundo, en una placita que «queda así un poquito alta» sobre la avenida y a la que «se accede así por una rampa, por una escalera», a la altura del número 8.
Estaba dentro de la cafetería, pero salió a hablar con su hija, «que siempre me llama cuando sale de trabajar». «Estaba así hablando con ella por teléfono, y en eso que veo que viene un coche así azul marino, que se cruza, y un coche que venía de la zona, como de la gasolinera, al ver que se cruza, ya da marcha atrás. Veo que se cruza otro, entonces ya le digo a mi hija: “¡Ostras! Creo que estoy viendo una redada”», relata.
«Ellos intentaron escapar por la acera, quedaron allí encajados, y nada, los detuvieron. O sea, eso fue más o menos el resumen de todo», resume.
«Escuchamos como disparos»
Durante la noche corrió por las redes que había habido disparos. Nicole cree que sí: «Yo creo que sí que lo hubo», dice. En ese momento ya había vuelto a la cafetería: «Cerramos la puerta, porque venía una pareja con un perro, y sí, o sea, nosotros escuchamos como disparos. Ellos en ningún momento sacaron armas, pero yo creo que la policía sí».
Aun así, ella misma admite que lo que oyó podría no ser un disparo, sino el coche chocando contra los pivotes de la acera: «Pero bueno, tampoco, no sé si fue realmente el ruido de los pivotes cayendo, que no lo sé. Porque, ya sabes, eso, al final te pones nervioso».
El Concello de Betanzos aseguró esa misma noche que no se produjo ningún tiroteo ni hubo daños a personas. Y, según fuentes de la Policía Nacional, nadie usó armas de fuego, aunque algunos testigos aseguran que sí hubo disparos.
Cuando vio lo que pasaba, no se acercó: «Me escapé, la verdad que me escapé. Nos metimos en la cafetería con la puerta cerrada».
«El factor suerte se puso de su lado»
La actuación policial, dice, le pareció «normal». Lo que le preocupa es dónde ocurrió: «A la hora que era y en el sitio donde fue, en una avenida, o sea, en pleno centro de Betanzos, claro, tuvieron suerte. El factor suerte se puso de su lado porque hubiera pasado una desgracia muy grande si en ese momento pasa alguien por la acera».
Si algo le pareció un poco desmesurado, explica, fue por eso: «Porque, claro, al final no sabes cómo va a reaccionar esta gente. Reaccionó así, gracias a Dios no pasó nada, pero bueno, pudo haber pasado».
Una de las tres personas detenidas era una mujer embarazada. Nicole la vio de espaldas —«una chica así de melena negra»— y se dio cuenta de que estaba embarazada cuando la subieron a una ambulancia.
De dónde eran, no lo sabe con certeza, pero a ella le pareció que no eran españoles: «No te puedo asegurar si eran españoles o no, yo creo que no lo eran».
Una banda seguida desde Madrid
Según fuentes de la Policía Nacional, los detenidos formaban parte de una banda a la que se seguía desde Madrid, que ya había actuado antes en Ourense y que empleaba el llamado método de la «siembra» para robar en pisos vacíos. El sistema consiste en abordar a alguien en el aparcamiento de un centro comercial mientras mete la compra en el coche, pedirle ayuda y, en un descuido, robarle el bolso.
La policía pudo seguirlos porque tenía localizado un iPhone que le sirvió de rastreador. Cuando les dieron el alto, no pararon, y la persecución desde A Coruña terminó en Betanzos.
La avenida, este viernes
Este viernes, a las once de la mañana, la Policía Local regulaba el tráfico en la avenida mientras un camión grúa del Concello trabajaba junto al paso de peatones. Según explicó un agente, la grúa estaba allí para enderezar la farola, y la señal del paso de peatones se colocará en breve: las dos resultaron dañadas con el impacto del coche.

Declaraciones de Nicole, dueña de una floristería en el centro de Betanzos, a BetanzosHoxe.
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